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miércoles, 24 de mayo de 2017

Mursiyya - El talismán del Yemení (Sergio Reyes)




Nunca había leído nada sobre Murcia, nada de nada. Mea culpa. Nada de sus historias, nada de su gente, nada de sus habitantes, los primeros. Nada, vamos ni una novela. Pero sí tenía conocimiento, y mucho, de su historia, por lo que sí estudié en mi juventud, la historia me apasiona. Y caer en mis manos MURSIYYA, EL TALISMAN DEL YEMENÍ, ha sido toda una suerte, una suerte tener de amigo a su autor Sergio Reyes, un escritor de largo recorrido, al tiempo, una persona buena, una buena persona, con el corazón tan grande que a veces tiene un bulto en el pecho.
De Sergio no voy a hablar mucho más. Se pone rojo cuando se le dicen las verdades en la cara. Pero si voy a hablar de él como escritor. Ha tenido la osadía de pasarse unos cuantos años estudiando, investigando, organizando, verificando, controlando, y no sé cuantos más «…ando» y le ha salido una obra redonda, historia pura de la creación de la ciudad donde el nació. Historia novelada, sí, pero muy precisa en cuanto a los temas reales que nos describe. Utiliza a los personajes para guiarnos por los distintos pasajes de la historia con los saltos lógico en la vida de una ciudad.
Personajes de anchura, muchos, pero perfectamente orquestados y armados, encaminados por Omar, su protagonista, en el principio del siglo IX, con un talismán que nos dará mucho que leer. Y a mí me ha caído muy bien un personaje, al parecer, real e histórico que es un cortesano de la corte de Córdoba, Nasr, un cristiano reconvertido y castrado por represalia. No cuento más, pero será un hilo conductor además muy concreto.
Nos lleva por un recorrido geográfico maravilloso donde Córdoba tiene un principio lógico con unas guerras civiles que dan comienzo, pero se pasea por media España y más centrada en la zona murciana como Iyyuh, Lorca, Alcantarilla, Orihuela, Córdoba, Totana, Alhama de Murcia, Mula, Valencia, Cartagena, etc.
Sergio escribe como lo cuenta. Sencillo, dinámico, preciso, natural, con los tecnicismos lógicos de este tipo de novela histórica, pero que las acotaciones al margen, pie de página son a veces necesaria, o indiferentes según el tratamiento que el lector quiera.
Y esto me lleva a decir que esta novela puede ser argumento de estudio en las universidades, colegios o libro de estudio. Nada hay que sea reprochables. Debe estar en cualquier estantería de los amantes de la historia, bien murcianos o de la luna, donde esté la curiosidad por la historia, ahí tiene que estar este libro.
Como dice Sergio: «¡Cuidado! Una vez que empieces “Mursiyya; el talismán del Yemení” no podrás dejar de leer. Ni tampoco dormir.»